lunes, 8 de agosto de 2011

Lyzandro Z. D. Galtier (1901-1985)



Puede leerse sobre Lysandro Z. D. Galtier en la solapa de su libro La traducción Literaria con una Antología del poema traducido Tomo III (1965. Buenos Aires: Ediciones Culturales Argentinas), entre otras cosas:

Los versos de Lysandro Z.D.Galtier tienen una voz lírica que nace de raíces interiores de claridad y de misterio –aunados-, con imágenes que poseen la concentración del diamante. Sus ensayos están escritos en prosa rica, musical y profunda y bordean siempre el tema de lo secreto, de lo hermético, del más allá, pero recogido con equilibrio, con esa última cordura que sólo tienen, en definitiva, los hombres de verdaderas vivencias espirituales.(…)
Lysandro Z.D.Galtier, nacido en Pigüé, es decir, sureño, no es sólo poeta, ensayista y traductor sino, asimismo, pintor y ceramista. Fundó en París, en 1939, la Association Les Amis de Milosz.(…)

TRES POEMAS:

ALTO Y PESADO MURO

Le poids des murs ferme toutes
les portes

ÉLUARD.

¿Soy yo, o tú (¡oh, la suave Alejada,
de fulgores ya toda revestida!),
o vosotras, ¡oh Sombras desvalidas!,
quien recorre,
en la abierta noche
de lo ilimitado,
este muro constante, más inmediato siempre,
siempre más elevado todavía,
con las manos alzadas,
con las manos crispadas
-tallos de alta señal-
clamando,
con qué riegos
y fatiga de boca,
airada rebelión?...


PRESENCIA QUE NO SE VE

Je ne suis peut-être pas tout à fait
un être réel.
BENJAMIN CONSTANT.
Je suis l’autre?
GÉRARD DE NERVAL.

Ya de antiguo, de muy antiguo, a buen seguro,
así que fuere preocupado, despreocupado o solo,
siempre se me hizo que iba acompañado.
Alguien que no se ve y que no conozco
-decíame entonces- camina a mi costado;
alguien camina conmigo todos mis pasos,
camina en mí, presente en mí, tan de cerca
rodeándome, respirándome, pasmo a pasmo,
mimándome a veces cuando yo camino y donde yo camino;
alguien, de cierto, que me impele;
alguien que me da potencia y ser y es uno en mí,
conmigo mismo, circundándome;
alguien, de cierto, que me es, sin yo saberlo,
en este angosto ente que yo soy.
Lo siento por momentos como un ritmo
envolvedor, en una continuidad de los más,
de los demás en mí; en una como anterioridad
sucesiva de la sangre;
lo siento más allá de mí mismo, en los hondos de mí,
por olvido total, continuo, en mí.
La verdad es que alguien o algo que no soy yo
ni mi fantasma; alguien o algo que no conozco
pero sí supongo y que me ocupa y me completa y complementa;
algo o alguien que no eres tú ni tu otro tú tampoco,
en cada uno de mis actos decide y me decide,
en cada uno de mis pasos sus pasos acomoda.
Es el sendero cuando por el sendero me conduce,
los cien senderos de los libros indios,
la cosa que me ocupa, todas las cosas y una,
cuando en las cosas esparcido me siento;
es esto y lo otro en mí y es luego todo,
en cabal confín y más después todavía,
cuando aparentemente yo entro en mí,
cuando aparentemente creo ser,
cuando de cierto más seguro me soy.
Entonces me pregunto: ¿Soy el que creo ser,
que yo conozco, o bien el para mí desconocido
que en mí los otros ven?...

Medio ser con amor o con odio me vive, sin embargo;
vivo o muerto, me vive, no lo sé.
A medio ser en mí estoy quizás velando,
velándome tal vez –ay- en mí, mientras en ti me vivo.
Y así, todos los días de mi existir,
de tal manera y tanto, que pienso
si seré yo o será otro, éste que,
en más que yo, te está hablando ahora.

A Xul Solar,
a Antonio Porchia.



ÚLTIMO VÉRTIGO

I’ am looking for the face I had
Before the world was made.

W.B.YEATS.

Del silencio venido
hacia el silencio voy,
hacia las fuentes tiendo,
hacia lo Absoluto,
que en el mundo latente
de lo manifestado,
ya no ha menester
de otro signo mayor.

Con el pensar mi cuerpo
-roja tierra de espinas germinando-
poco a poco de mí se libera
y me abandona
y no es de pronto sino
la vestidura de mi espíritu
y su tabernáculo.

Mi nombre aún
sólo un guarismo es, insombre.
Sucede incluso que,
despierto,
no soy más que el objeto,
la cosa y la persona
que por ojo (el ojo,
la lámpara del cuerpo) percibo,
que siento por palpadura
y por oído escucho,
-todo cuanto por magia, en fin,
intuyo y me rodea.

En mi más alto sueño,
en cambio,
-costumbre de costumbres,
subvida de lo eterno
trastornado-
el universo todo,
sin tiempo ni riberas
vibra,
vibra insondable
en mi dentro,
¡oh milagro del ritmo
transitivo,
oh microcosmo sigiloso!

Soy centro entonces y horizonte
con el centro y con el horizonte,
punto de reencuentro y puerta
por un detrás de luz
configurados.
Uno en presencia soy
-indivisible y sucesivo-
en la conciencia cósmica
con el infinito,
con mi multitud,
con el Uno.

Insigne resplandor me inunda,
me desnuda y me es.
Mas en verdad
buscando estoy todavía…
En el abismo místico
(en el abismo mágico) sumido
buscando el rostro estoy que yo tenía
antes que se creara el mundo.

De Penumbra Lúcida (1968. Buenos Aires: Editorial Sudamericana)

1 comentario:

  1. Estoy orgullosa de haber tenido un Tío - abuelo como mi Tío Lysandro... un genio de los que ya no existen!!!...
    Muchas gracias al Señor Felipe Nicolás Domínguez Bedini, por haber publicado en su blog las obras de mi Tío...
    Muchísimas Graciassssss!!!!
    Fer

    ResponderEliminar