lunes, 8 de agosto de 2011

Alberto Vanasco (1925-1993)



Palabras del autor que pueden leerse al inicio de CANTO RODADO: No creo que puedan escribirse más de treinta o cuarenta poemas aceptables en toda una vida. Por esa razón, bajo el título general de “Canto Rodado” he ido acumulando todos mis poemas de índole diversa como los presentes. Por los mismos motivos, bajo el título de “Ella en general”, iré agrupando mis poemas de amor. Sólo dos títulos para una obra poética me parece la forma menos complicada de su comunicación.

TRES POEMAS:

EL DESEO DE VIVIR

Amo los días abiertos a tu inocencia
las cosas radiantes con que te defino
el área luminosa de tus recuerdos que anuda mi vida
la cordillera ensombrecida por tus días en la desgracia
la figura pasajera que tú alientas en tu corazón
la juventud dorada bloqueada por tus manos en el centro del año
el ocio tórrido de los continentes tumbados al trópico
las vastas playas de América donde ennegrecemos como la vida
la humanidad que en nosotros se reencuentra y empieza nuevamente
y el deseo de vivir que jadea en tus pupilas.

Amo para esto el curso fortuito milagroso y sin sentido de los hechos
el largo deseo hilvanado seguido por nuestros pasos
el afán que siempre reinicia su secuela de llamas
el ardor leve que confundimos con la existencia
el más allá que ha preguntado a cada instante por nosotros
el color despierto alzado cuando te estremeces
y asimismo este tiempo donde te has ubicado como en una isla
y desde donde lanzas tus respuestas decisivas
y donde todo se ha dado como tú y como yo.
(De Ella en General, 1954)

SAN SALVADOR DE JUJUY

Aquí es la siesta del cobre
y la tarde del agua.

Aquí el ombligo del mundo se cubre de ternura.

Y el tiempo se dilata hasta tocar sus bordes
y el aire suena hasta volverse vidrio
y la luz se adelgaza hasta entrar en las rocas.

El glaciar se alejó dejándote estas piedras que los siglos y las aguas lamen
y este nudo de cauces
que te ata a las cumbres.

De CANTO RODADO (1970. Buenos Aires: Editorial Sudamericana)

ARTE POÉTICA

Si el poema no sirve para imponer al nombre de las cosas
otro nombre y a su silencio otro silencio,
si no sirve para hender el día
en dos mitades como otros dos días relucientes
y para decir a cada uno
lo que cada uno quiere o necesita
o no se ha dicho nunca a sí mismo.

Si el poema no sirve para que el amigo o la amiga
entren en él como en un amplio recinto
y se sienten a conversar largamente con un vaso de vino en la mano
sobre las raíces del tiempo o el sabor del coraje
o de lo que tardan en llegar este año los fríos.

Si el poema no sirve para quitarle el sueño a un canalla
o ayudar a dormir al inocente,
si es inútil para el deseo y el asombro,
para la memoria o el olvido.

Si el poema no sirve para hacer del que escucha
un fanático
que el poeta se calle.

De CANTO RODADO (1970. Buenos Aires: Editorial Sudamericana)

Foto de Jorge García incluida en 35 Poemas (1964. Buenos Aires: Ediciones del pie)

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